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agosto 16, 2026La calabaza de invierno es una de las mejores compras que puedes hacer ahora mismo en la frutería. Está de temporada, llena bastante y aguanta semanas sin ningún cuidado especial. Los beneficios de la calabaza de invierno también son reales, y para aprovecharlos solo necesitas un horno y una bandeja.

Beneficios de la calabaza de invierno: qué hay en una taza
Una taza de calabaza violín asada (unos 205 g) te aporta aproximadamente:
- Calorías: 82
- Fibra: 6,6 g, casi una cuarta parte de lo recomendado al día
- Vitamina A: más de lo que necesitas en todo un día
- Vitamina C: alrededor de un tercio de lo que necesitas al día
- Potasio: 582 mg, aproximadamente una quinta parte de lo que necesita la mayoría de los adultos
Ese color naranja viene del betacaroteno, el mismo pigmento que te dan las zanahorias. Tu cuerpo lo convierte en vitamina A, que necesitas para una visión normal y un sistema inmunitario sano. Como regla general, cuanto más intenso es el naranja, más betacaroteno tiene.
La fibra mantiene la digestión en marcha y te ayuda a saciarte, y por eso la calabaza encaja tan bien con la tendencia del fibermaxxing. Y merece la pena fijarse en el potasio, porque la mayoría de la gente en Estados Unidos consume menos de lo recomendado. Tu corazón, tus músculos y tus nervios dependen de él.
¿Qué calabaza deberías comprar?
- Calabaza violín: dulce, suave y la más fácil de pelar. Ideal para asar y para cremas.
- Calabaza redonda: elige las pequeñas de cocina. Las grandes de decoración suelen ser aguadas y sosas.
- Calabaza bellota: córtala por la mitad, ásala y rellena el centro con lo que te apetezca.
- Calabaza espagueti: suave y pálida, y su pulpa se separa en hebras. Ponle salsa como a la pasta.
3 formas fáciles de comer más calabaza de invierno
1. Dados asados. Mezcla dados de unos 2,5 cm con aceite de oliva, sal y pimienta. Ásalos a 200 °C durante 25 a 35 minutos, hasta que se doren los bordes. Cómelos de guarnición o añádelos a ensaladas, boles de cereales y huevos.

2. Crema de cinco ingredientes. Sofríe una cebolla picada en aceite de oliva. Añade la calabaza en dados, una zanahoria picada y caldo hasta cubrir. Cuece a fuego lento unos 20 minutos y tritura hasta que quede fino. Sírvela con buen pan y ya tienes la cena.
3. Puré sencillo. Aplasta la calabaza cocida con un poco de mantequilla, sal y una pizca de canela. Queda muy rico junto a pollo o pescado, y a los niños suele gustarles porque es dulce por naturaleza.
No tires las semillas. Acláralas, sécalas, mézclalas con aceite y sal, y ásalas a 165 °C durante 15 a 20 minutos, hasta que se doren. Es un tentempié gratis.
Nuestro consejo Supernutrition: Cocina o sirve siempre la calabaza con un poco de aceite de oliva, mantequilla o frutos secos. El betacaroteno necesita algo de grasa para absorberse bien. En un pequeño estudio con ensaladas, las personas absorbieron muy poco sin aceite, y más al añadirlo.
Cómo comprarla, guardarla y cortarla
Elige una calabaza que pese para su tamaño, con la piel dura y sin zonas blandas. No la laves antes de guardarla. La mayoría de las variedades aguantan hasta tres meses en un lugar fresco y seco, y la calabaza espagueti unos dos. Una vez cortada, guárdala en la nevera y úsala en una semana.
¿Te cuesta cortarla? Haz unos agujeros en la piel y mete la calabaza entera en el microondas de dos a tres minutos. Se ablanda lo suficiente para cortarla con seguridad. La calabaza ya cortada y la congelada también son buenas opciones para las semanas con prisas.
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